¿Estás empezando y la cantidad de pesos pesados en el juego es abrumadora?

No te preocupes. Siempre ha sido así y, aunque todas las apuestas estén en contra, siempre ha habido un sitio para un jugador nuevo donde parecía que no lo había.

El único secreto: diferénciate. Sí, es fácil de decir… y también es posible y fácil de conseguir, cuando actúas precisamente donde menos lo esperan. Aquí tienes cinco pistas sobre cómo hacerlo:

1. En la duda, elige la calidad

Hay dos formas básicas de diferenciar tu trabajo: por precio y por calidad. Y siempre habrá alguien -de hecho, mucha gente- que podrá hacer una pieza barata más barata que tú. Pero si te comprometes a que tu trabajo sea de calidad, estarás poniendo el listón increíblemente alto para cualquier competitor que sea lo suficientemente osado como para seguirte.

2. Constrúyete una reputación como alguien cuyas palabras y opiniones merece la pena escuchar

Hay dos formas maravillosas de conseguir esto:
  • Habla menos. Eso hará que tus palabras tengas más valor. Si hablas menos que escuchas, los demás se darán cuenta de que aprecias sus pensamientos. Y a todo el mundo le gusta que se le escuche activamente. Además, realmente merece la pena porque trabajará a tu favor, porque cuando escuchas, puedes aprender de otros (algo que, simplemente, no es posible cuando eres tú quien habla).
  • Si no sabes algo, simplemente di “no lo sé”. O todavía mejor: “no sé la respuesta, pero la encontraré para ti” (gracias, Donna Greenberg, por esta sugerencia basada en su propia experiencia profesional! :)). Es una forma muy sólida de respetar tus propios pensamientos y lo que sabes hasta hoy. Y todo el mundo se dará cuenta y apreciará que seas honesto con ellos.

3. Sé amable

Como nos recuerda Gloria Vanderbilt, “sé amable, porque cualquier persona con la que te encuentres está librando la más dura de las batallas”.

Eso se extiende a hacer un esfuerzo extra para agradecer a los demás que te aporten sus opiniones sobre tu trabajo – y también para ofrecer tu realimentación honesta y constructiva sobre el suyo. Agradecerán que consideres que merece la pena dedicarles tu tiempo y te lo agradecerán de vuelta.

Ahora bien, hay un límite natural a esta pista, y está en la próxima…

4. Sé coherente y leal a ti mismo

Acoge el hecho de que es imposible que a todo el mundo -todo el mundo- le gustes tú o tu trabajo. Antes o después, alguien dirá algo desagradable sobre él. Tuyo es el poder de actuar siempre de forma que a nadie le importe o nadie le crea.

5. Siempre, da reconocimiento

La frase de Einstein, “la creatividad es el arte de ocultar tus fuentes”, gracias a Internet, se ha quedado anticuada.

Hoy, un buen punto de partida que puedes asumir es que todo el mundo lo sabrá todo de todo el mundo inmediatamente. Así que una buena forma de diferenciarte es ser el primero que revele sus fuentes y les dé las gracias.

Además, en palabras de Indira Gandhi, “hay dos tipos de profesionales: aquellos a los que les gusta hacer el trabajo, y aquellos a los que les gusta llevarse las flores. Elige el primer grupo: con diferencia, es en el que hay menos competidores”.

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